Skip to content
24 abril, 2012 / impulsopyme

Lectura Recomendada: Las siete claves de la productividad Parte II

2.- La familia en la empresa

Una arista donde se observa la influencia de las características sociales y culturales en las empresas (sin importar su tamaño o industria) es en el efecto de la influencia familiar.

A- Calidad de Gestión: World Management Survey de 2011 arroja dos conclusiones importantes sobre la calidad de la gestión:

  • Las empresas con altos niveles de influencia familiar en su dirección obtienen una calificación exponencialmente menor en su gestión. Sin embargo, al tener un director que no sea miembro de la familia (o un consultor externo), la  calidad de su gestión incrementa casi a niveles de empresas de capital privado y/o accionistas.
  • La calidad de la gestión de México, aun con mejor nota que los países BRIC, está lejos de la media y de países desarrollados.

B.- Impacto de la tercera generación: En promedio, las grandes empresas mexicanas tienen 65 años. La misma edad en que, de manera general, las empresas experimentan la entrada de la tercera generación.

Generalmente, el fundador ve una oportunidad de negocio, y la segunda generación comparte su pasión e ideales y hace crecer a la empresa. el problema radica en que la tercera generación no comparte la misma pasión por el negocio. Debemos aprender de países como el Reino Unido, Suiza, Canadá y Estados Unidos, que han generado modelos de transferencia de conocimiento para profesionalizar a miembros de la familia.

3.- Centralidad del fundador:

Al establecer que la empresa mexicana tiene una influencia familiar más importante que en otros países – y esta comprobado que eso reduce la calidad de se gestión – es importante tratar de entender por qué, en lugar de generar estructuras que creen un balance entre metas familiares y del negocio (reduciendo la influencia familiar), paradójicamente se opta por aumentar la participación de familiares.

Nepotismo, disputas, negación de problemas y organizaciones de estilo patriarcal son resultado de la gran influencia familiar.

El rol del fundador es fundamental: su perspectiva y centralidad en la toma de decisiones establece  una visión que solo él ve claramente en ese momento. Sin embargo, esa forma autócrata de administrar su negocio por lo general no es la adecuada para una organización que esta madurando.

El fenómeno se vuelve crítico cuando la empresa llega a 60-65 anos de edad, momento en que la generación toma las riendas. ¿El problema? Se sigue buscando el consejo o aprobación del fundador. ¿Las consecuencias? Por un lado, la falta de crítica y confrontación de ideas no incrementa la calidad de las decisiones. Por otro lado, aparecen altos niveles de nepotismo, desmotivación de empleados ante su trato desigual con miembros de la familia y expansión estratégica mas lenta.

El reto es entender que las prioridades del negocio y de la familia no son las mismas y que el control de una empresa nos es asunto de sangre, sino de mérito. La certeza de que habrá reemplazos de directores evaluados por su desempeño y no por su lazo familiar garantizan el futuro.

Continuará…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: